Segun los Psiquiatras, las parejas que discuten se Aman mas por un motivo que debes saber…Si discuten como la #3 nunca se dejaran.

“Al final del día, no se trata de si has tenido alguna discusión de pareja o no. Se trata de lo bien que llevas los momentos de conflicto y de encontrar una solución como pareja.” Podría parecer contradictorio en un principio, pero es cierto que la presencia constante de discusiones en una relación podría significar en realidad que las parejas se aman mucho más. Técnicamente hablando, una discusión es un debate entre dos personas que están expresando dos puntos de vista opuestos. En este hecho, ambos están manifestando honestamente sus personalidades e ideologías a través de palabras dirigidas hacia la otra persona. Sí, muchos piensan que las relaciones deberían ser un estado de luna de miel eterna en el que siempre tienen una sonrisa, hay besos, risas y se agarran de la mano. Pero enloquecen cuando salen de esos estados de felicidad y empiezan a entrar en la realidad del amor y las relaciones. Se ven forzados a enfrentarse a la idea de que no todo va a ir tan bien como les gustaría. Van a tener que hacer algunos compromisos y algunas concesiones. Es a través de esos actos de compromiso y concesiones donde realmente se revela quienes son como personas, y también tienen destellos más claros de las personalidades de las personas con las que tienen una relación. Y por extensión, ya que tienen un mejor entendimiento uno del otro, tienen garantizadas las herramientas necesarias para poder amar al otro de formas que nunca antes habrían adivinado. Las relaciones son como los músculos en el culturismo. Se van a producir algunas roturas y daños antes de que se pueda reconstruir como algo mejor y más fuerte. Las relaciones son un proceso de aprendizaje continuo y sería algo tonto y orgulloso decir lo contrario. Sin embargo, como todo en esta vida, debe haber siempre un equilibrio. Aunque las discusiones pueden ser algo bueno para una relación, se debe ser consciente de que no todas las discusiones tienen el mismo peso. Existe el tipo de discusiones que es bueno y toda pareja necesita tener, y existe el tipo de discusiones innecesarias. Hay maneras más apropiadas y productivas para discutir en contraposición a formas superficiales y poco productivas. Si vas a discutir, siempre debe ser de forma sana y cívica para que se mantenga la química y el nexo de unión. Siempre debes tener cuidado con tus palabras. Las palabras tienen el poder de ser una afilada espada o un soplo fresco. Siempre debes hacer un esfuerzo por vigilar lo que dices para que no acabes diciendo algo que puedas lamentar. Intenta siempre mantener el tema de discusión, y asegúrate de que nunca traes de vuelta discusiones pasadas. Haz un esfuerzo para escuchar a tu pareja en lugar de esperar una oportunidad para hacer tu “defensa”. Si te sientes enfadada o decepcionada durante la discusión, se honesta y haz saber a tu pareja lo que sientes. Cuando veas que estás siendo irracional e ilógica en tus argumentos, nunca temas en admitir que estás equivocada. Si en cualquier momento de la discusión, las cosas empiezan a ser personales, hay que parar y tomarse un momento para centrarse. Aprende a controlar tu ira mejor y a lidiar con opiniones opuestas o con los conflictos de forma más constructiva. A veces, las discusiones se vuelven tan acaloradas que se vuelven más destructivas que constructivas. Cuando sientas que la temperatura sube un poco más de lo normal, toma un respiro. Haz siempre un esfuerzo por ponerte en el lugar de tu pareja. Nunca entenderás realmente a la otra persona si te niegas a ver las cosas desde una perspectiva alternativa. Tienes que entender que tu visión del mundo no va a ser necesariamente verdad, y que tal vez, tu pareja y tú no estáis viendo las cosas desde la misma perspectiva. Permanece siempre abierta a comunicarte con tu pareja e intenta siempre ser más receptiva con las opiniones que contradicen a la tuya. Una persona de mente abierta es alguien que siempre llega más lejos en la vida. Recuerda que el objetivo es que ambos seáis felices, y nunca podréis ser felices si os negáis a ver las cosas desde la perspectiva del otro. Haz todo lo que puedas para mantener el equilibrio durante una discusión. No dejes que tus emociones tomen el control pues es la receta perfecta para el desastre. Asegúrate siempre de tener argumentos con sentido. Si el tema de la discusión es especialmente sensible, es incluso más importante que controles tus emociones. El objetivo de una discusión no es herir al otro, sino reconectar con él de una forma en la que no lo has hecho antes. Por último, mantén un sentido de gracia, clase, y dignidad durante las discusiones. Nunca recurras a la burla, el grito o a las blasfemias. Tienes que comportarte como un adulto. No te puedes permitir actuar de forma inmadura si quieres salvar tu relación. Ninguna relación de éxito se ha construido sobre personalidades de dos personas inmaduras. Al final del día, no se trata de si has tenido una discusión de pareja o no. Se trata de lo bien que lleves los momentos de conflicto y de encontrar una solución como p

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